¿Qué es una “Empresa con Alma”?

Entendemos que una Empresa con Alma es aquella capaz de inspirar a sus trabajadores, clientes y proveedores a comprometerse con un proyecto común que les permite aportar lo mejor de su conocimiento y capacidades. Esto se convierte en una ventaja competitiva en un mercado cada vez más exigente, donde de todos es sabido que las personas comprometidas son la clave para incrementar la productividad y mejorar los resultados de las empresas.


¿Cómo definimos el “Alma” de una empresa?

Según la RAE (Real Academia Española, 23ª Edición)  dos de las definiciones del “alma” son:


  • Aquello que da espíritu, aliento y fuerza a algo
  • Viveza, espíritu, energía

Y esto, de una forma sencilla define lo que para nosotros es el ALMA de una empresa: su esencia, aquello que el da vida y la hace diferente de cualquier otra, siendo esta esencia el motor que provoca interés, generando energía y voluntad en las personas que participan de la empresa para así trabajar, seguir adelante, luchar y comprometerse con ella y sus objetivos.


Propósito de Empresas con Alma®

Desarrollar la empresa del siglo XXI donde además de tener unos productos y un negocio competitivo, las personas que trabajan en la empresa se consideran un pilar fundamental para la consecución de estos objetivos y se actúa en consecuencia.


Valores de Empresas con Alma®

  • PASIÓN: Creemos en las Empresas con Alma y disfrutamos de nuestro haciéndolas una realidad, solo desde este valor podemos servir a las empresas con las que trabajamos.
  • COMPROMISO: Los resultados de nuestros clientes son nuestros resultados y para conseguirlos ponemos a su disposición todo nuestro conocimiento, profesionalidad y Pasión..
  • MOVIMIENTO: Trabajamos de manera fluida y flexible, adaptando nuestros programas y metodología a las necesidades de los clientes, haciendo de la aplicación práctica y el desarrollo de la habilidades dentro del cliente nuestra ventaja competitiva, este es nuestro compromiso.
  • PERSONAS: Solo podemos colaborar en el desarrollo de las empresas con alma cuando nosotros somos un ejemplo de ello para nuestros clientes, haciendo de las personas el foco de nuestro trabajo, pasión y compromiso.


Historia de Empresas con Alma®

Durante mi formación en Leadership por CTI (The Coaches Institute) en Estados Unidos me preguntaron  que es lo que yo quería aportar con mi trabajo, en que podía contribuir al lugar en el que vivo y cual era de alguna manera mi ventaja competitiva, lo que yo podía hacer diferente. Esto me llevo a reflexionar sobre el trabajo que yo hasta el momento estaba realizando en las empresas con las que trabajaba y si esta sería la empresa en la que a mí me gustaría trabajar. y como utilizar todo mi conocimiento y background en pos de este objetivo, de aquí nace el concepto de Empresas con Alma, ahora solo faltaba darle una estructura y hacerlo una realidad ¡casi nada!.

Ayudada por amigos, compañeros y todo aquel que quisiera participar de la reflexión, empecé a identificar lo que quería hacer primero definiendo mi prespectiva:

  1. La “formación puntual” por si sola, sin un seguimiento y una puesta en practica, no es efectiva, sirve para motivar y reflexionar a muy corto plazo, sin cambio ni resultados a medio largo plazo. Hay temas específicos que se pueden trabajar con esta metodología siempre y cuando se defina muy claramente lo que se quiere conseguir.

  2. El coaching puede ser más efectivo que la formación, ya que lo que se busca es la reflexión y la acción aunque para conseguir resultados es importante definir, de nuevo, lo que se quiere obtener del mismo. En ciertos procesos, es necesario acompañar el coaching de formación específica para conseguir mejores resultados.

  3. Es importante que las empresas entiendan lo que es el coaching tanto ejecutivo como de equipos, saber identificar cuando utilizar uno u otro y cuales son los beneficios que el mismo puede aportar. Un proceso de coaching requiere de tiempo para conseguir resultados.

  4. Esperar que alguien de fuera solucione los problemas internos tampoco es efectivo, hay que reflexionar, sobre cual es la situación actual, que nos sirve de la misma y que hay que cambiar, identificar donde se quiere llegar y desde aquí emprender el camino. Esta es la clave, empezar el movimiento, la acción y el cambio.  Esta reflexión se debe llevar a cabo por los responsables de la empresa, si ellos no se involucran y comprometen con los resultados difícilmente lo harán otras personas de la empresa. El movimiento debe partir desde dentro de la empresa, sólo de esa forma se puede anclar el aprendizaje y hacer de él una realidad.

A partir de estas reflexiones nace el concepto de Empresas con Alma, que identifica el tipo de empresa en la que a mi y a muchas personas nos gustaría trabajar y de ahí la oferta de servicios.


… Y hasta aquí el prólogo de esta historia, poco a poco, esperamos ir completando y enriqueciendo esta historia con las experiencias que conjuntamente vivamos con nuestros clientes.